Mellis




ACTUALIDAD


[Crítica] Gorrión rojo

 

 

Por Jorge Aceña Rincón  MADRID 09/03/2018 

Una cara bonita

La idea primaria que aparentemente sobrevolaba la cabeza del director era la de construir un thriller absorbente en base a la novela con el mismo título, dotado de una atmósfera en la que prevalezca una estética primorosa, con un guión inteligente donde el juego de enredos, giros y choques sorprendentes se convierta en un idílico manifiesto complementario a una complejidad desbordante. Una idea en la que la extensión del metraje quede justificada por un manejo de la tensión ejemplar, que en ningún momento decae y es capaz, a través de la propuesta narrativa, de hacer preguntas al espectador mientras que el mismo queda perplejo ante el constante acierto de los elementos que conforman esta película de espías. Además de un conjunto de buenas ideas y grandes aciertos, la idea primordial es que la película quede sustentada por el peso de una protagonista desorbitante, una cara bonita, un cuerpo que deslumbre, al que se le pueda sacar el mayor partido posible, para así desviar todo pensamiento peyorativo, en el caso de que hubiese alguno.

Con todos estos elementos, Francis Lawrence pretendía situarse ante la película perfecta en relación al género del espionaje, buscando ofrecer una cara nueva, o más detallada, sobre este tipo de propuestas, pero una cosa son las ideas y otra muy distinta es lo que finalmente vemos en la pantalla. Con esto, Gorrión Rojo engloba todas aquellas características mencionadas en base a la intencionalidad del director por hacer una película brillante; sin embargo, la ejecución es más bien lo contrario, puesto que el resultado muestra todo lo negativo referente a la atmósfera, guión, consecución de elementos propios del género, interpretación etc.

Esta película se podría resumir gracias a la dudosa justificación del aprovechamiento máximo que ofrece el aspecto físico de Jennifer Lawrence para captar asistentes, así como un comodín que tape las múltiples carencias narrativas. Siendo excesivamente larga, Gorrión Rojo no desarrolla en ningún momento aptitudes que se despeguen de la ostensible planicie, y son múltiples las etapas de desconexión, con momentos altamente exasperantes, los que provocan el rechazo, casi inicial. Un thriller de espías en el que lo más destacable –la visión externa que ofrece el director – vendrían a ser las  secuencias de explotación física (no interpretativa) de su actriz protagonista, percepción que no respalda para nada las casi dos horas y media de duración.

Nota: 2/10 

 

Tráiler de 'Gorrión rojo':


comments powered by Disqus

Buscar y encotrar

Control

Atrás

Donativos

Si lo desean pueden hacernos donativos con tal de aumnetar la calidad de nuestro trabajo.

Publicidad:

Suscribete a nuestras publicidad.

 

Si quieres publicitarte haz click aquí