Mellis




ACTUALIDAD


[Entrevista] Hirokazu Kore-eda, director de ‘Nuestra hermana pequeña’

 

 

Por Antonio Cabello Ruiz-Burruecos   MADRID 28/03/2016

“No hacen falta imágenes impactantes para descubrir la felicidad de las cosas cotidianas”

En un tono azul y con excesivo grano. Quizá sea por el paso de los meses o, sencillamente, por la influencia de sus imágenes, de aquello que consigue evocarme su cine. Pero, al fin y al cabo, así rememoro en mi cabeza nuestro “breve encuentro” -casi soñado, como la película de David Lean- en el marco del 63º Festival de Cine de San Sebastián, certamen donde presentaba Nuestra hermana pequeña tras su paso por el Festival de Cannes. Siempre me ha resultado curioso comprobar cómo nuestra mente se asemeja a una cámara cuando modela nuestros recuerdos hasta reducirlos a un puñado de imágenes, escogiendo qué filtro utilizar o qué elementos dejar desenfocados o, directamente, fuera de plano. Las imágenes que guardó de aquella tarde no son una excepción, de ahí su tono azulado y el grano de los recuerdos.  

A pesar de la vida que emanaba de las calles en forma de gritos y del cansancio que reflejaba el rostro de Hirokazu Kore-eda, el cineasta japonés nos recibió con una reverencia y, sobre todo, con una predisposición que nos transportó (inmediatamente) hasta el ritmo y la atmósfera del Kamakura (Japón) donde se desarrolla Nuestra hermana pequeña. Título que hace referencia a la decisión de tres hermanas (Sachi, Yoshino y Chika), quienes adoptan a su hermanastra (Suzu) tras conocerla en el funeral del padre que las abandonó 15 años atrás.  

El paso del tiempo, los lazos de sangre o la mortalidad permanecen latentes en una historia que se inscribe con naturalidad en la filmografía del nipón, quien nos apunta que “no sabe por qué sus películas siempre están relacionadas con la familia, aunque esta vez se trate de la adaptación de un manga original”. Salvo Maborosi (1995) y Air Doll (2009), Kore-eda siempre escribe las historias que rueda, ¿por qué decidió adaptar el manga dibujado por Akimi Yoshida? “La historia me gusta porque nos habla de tres niñas abandonadas por sus padres que, a su vez, adoptan a una hermana que también es abandonada por su madre. Y también contiene referencias a la novela ‘Mujercitas’ (Louisa May Alcott, 1868) y a varias obras de Yasujirō Ozu que se desarrollan en Kamakura (como Primavera precoz, 1956), lugar donde también vive la autora del manga”. Sorprende cómo habla el japonés del espacio donde se desarrolla la historia, afirmando que quería descubrir, al igual que Akimi Yoshida, el aroma de ese lugar.

“No solo quería hablar sobre la vida de las cuatro hermanas, quería desplegar una visión más amplia sobre el tiempo que transcurren en la ciudad y la pérdida del padre y la abuela. El verdadero protagonista de la historia es el tiempo que han pasado y que pasarán en un futuro”.  

A lo largo de sus 128 minutos de metraje, la película nos instala, a golpe de elipsis, en una narración “punteada” pero lineal. “Puede que no sea fácil de entender, incluso para el público japonés, pero esa misma línea solo es en apariencia”, quizá porque los protagonistas de la película han vivido (y han sufrido) mucho en sus pasados y ahora están recuperando su vida normal. Si nos fijamos en la pequeña Suzu durante uno de esos desayunos que comparte con sus hermanas, aunque parezca una escena normal, para ella es un instante de total felicidad  porque ella no había tenido la posibilidad de desayunar con tanta alegría”. Cuestionado por la presunta “falta de chispa” de su última película, el japonés sentencia: “no hacen falta imágenes impactantes para descubrir la felicidad de las cosas cotidianas”. Una característica de su cine que sigue presente en Nuestra hermana pequeña, gracias a su habilidad para narrar desde los espacios muertos de la acción; diálogos y silencios capaces de componer un bosquejo de relaciones que son, en sí, la película.   

“No creo necesario incidir en los momentos traumáticos, precisamente por eso la película comienza sin que estas cosas aparezcan en la pantalla y, de esta manera, consigo una mayor naturalidad para unos personajes que están aceptando lo que les sucede como si se tratase de su destino”

El despliegue narrativo que efectúa Hirokazu Kore-eda requiere de una dirección de intérpretes clave para entender el pulso y la sensibilidad del cineasta, como podemos ver en Nadie sabe (2004) o Kiseki (2011); títulos paradigmáticos de un método que busca la autenticidad -en especial, de los actores más jóvenes- a través de la libertad. En Nuestra hermana pequeña, el cineasta nos explica cómo ha adaptado su dirección de actores a las diferentes intérpretes: “Por ejemplo, cuando ellas terminan en el mar e interactúan, las cuatro seguían un guion a pesar de que este cambiaba mientras íbamos rodando. A diferencia de ‘Kiseki’, aquí la libertad a la hora de actuar no es tan grande”. Y sin embargo, había una excepción: Suzu Asano. Para la actriz que encarnaba a Suzu no tenía ningún guion la mayor parte del rodaje, siempre le decía qué tenía que hacer o decir justo antes de grabar”.

En los últimos compases de la entrevista, Kore-eda nos explicita una sutil variación que actúa como eje de Nuestra hermana pequeña: “Cuando la hermana mayor, Sachi, acoge a Suzu, ella recuerda su infancia y el trauma que arrastra con su padre”; y acto seguido, con pleno conocimiento de sus personajes, de sus creaciones, nos explica cómo el orden de una frase puede significar tanto. “Si os fijáis, al principio de la película, Sachi habla de su padre y nos dice que era una ‘persona cero’ pero amable. Y en cambio, al final, ella cambia el orden al decir que era muy amable pero una ‘persona cero’. Es un sutil cambio, muy pequeño, que implica un cambio muy grande para este personaje, ya que acepta cómo era su padre”

Mientras nuestros pasos nos conducen hacia la siguiente película de otra maratoniana jornada festivalera, resulta imposible dejar de pensar en un dispositivo cinematográfico que habita, con precisión, en esos pequeños cambios.

Entrevista realizada en el Hotel María Cristina durante el 63º Festival de Cine de San Sebastián

 

Tráiler de 'Nuestra hermana pequeña':


comments powered by Disqus

Buscar y encotrar

Control

Atrás

Donativos

Si lo desean pueden hacernos donativos con tal de aumnetar la calidad de nuestro trabajo.

Publicidad:

Suscribete a nuestras publicidad.

 

Si quieres publicitarte haz click aquí